Descubre cómo convertir una simple kombucha en un vermut rojo sin alcohol, aromático y lleno de matices mediterráneos. Esta receta combina la base probiótica de la kombucha con hierbas y especias tradicionales para obtener una bebida saludable y deliciosa.
Ingredientes
- 500 ml de kombucha casera o comprada
- 1 rama de canela
- 2 clavos de olor
- Piel de una naranja (sin la parte blanca)
- Un trozo de piel de limón
- 1 estrella de anís
- 1 cucharadita de semillas de coriandro
- 1 cucharadita de semillas de cardamomo machacadas
- 2 cucharaditas de azúcar moreno o miel al gusto
Paso a paso
- Vierte la kombucha en un recipiente de vidrio grande.
- Añade las hierbas y especias: canela, clavos, piel de naranja y limón, anís, coriandro y cardamomo.
- Endulza con azúcar moreno o miel y remueve hasta disolver.
- Cubre el recipiente y deja macerar en el frigorífico entre 24 y 48 horas para que se fusionen los sabores.
- Pasado el tiempo, cuela la bebida para retirar las especias y la piel.
- Sirve el vermut de kombucha frío, con hielo y una rodaja de naranja.
Consejos y curiosidades
- Ajusta la cantidad de azúcar o miel según tu gusto; si utilizas kombucha muy dulce puedes omitir.
- Experimenta con otras hierbas y especias mediterráneas como romero, tomillo o lavanda.
- El vermut es una bebida tradicional aromatizada con botánicos: esta versión sin alcohol conserva el sabor y aporta probóticos gracias a la kombucha.
- Guarda la bebida en el frigorífico y consúmela en los siguientes 3–5 días.
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