¿Sabías que mucha de la sal marina comercial es prácticamente cloruro sódico puro? En esta receta te muestro cómo crear una mezcla de sales que imita la composición del agua de mar, con sus minerales esenciales. Esta sal casera aportará un sabor más complejo a tus platos y te permitirá experimentar con nuevas técnicas en la cocina.
Ing
40 g de sal de roca o sal de mesa (cloruro sódico)
10 g de cloruro de magnesio (nigari)
5 g de cloruro de potasio (sal de potasio)
5 g de bicarbonato de sodio (opcional, para aportar carbonatos)
Elaboración
- Mezcla todos los ingredientes secos en un bol y remueve para que se combinen de manera homogénea.
- Tritura la mezcla en un mortero o con un molinillo para obtener una textura fina y uniforme.
- Guarda la sal resultante en un frasco hermético, preferiblemente de vidrio.
- Utiliza esta sal como sustituto de la sal común en tus recetas para aportar un perfil mineral más completo.
Consejos y curiosidades
Esta sal no sustituye al agua de mar en preparaciones de masa madre o encurtidos, pero puede aportar matices interesantes en panes, salsas y fermentados. g de calcio en polvo o sulfato de calcio (opcional)redientes
Puedes ajustar las cantidades de magnesio y potasio según tus gustos, pero procura mantener una proporción similar a la del agua de mar.
Asegúrate de emplear ingredientes de calidad alimentaria (por ejemplo, nigari en polvo para el cloruro de magnesio).